Enseñar es un trabajo

Me gustaría tanto llegar al final de este exilio.

Me daría un placer incomparable que se acabara el día final de la humanidad.

No me refiero, por si las dudas, al apocalipsis.

Es una obra demasiado rimbombante para mi gusto: andar por casa y por la calle.

Quiero decir ese momento en el tiempo cuando acabamos con una cualquiera de las formas de exterminio y vulneración de vidas a cuenta de otras vidas.

El día en que se abrieron los campos de concentración fue un final del fin. Algunos lo vieron y testimoniaron: Primo Levi, Jorge Semprún.

Sin embargo, cada vez que gente poderosa decide levantar un límite, visible o invisible, a la mera posibilidad de vivir, empieza de nuevo el proceso recursivo del exilio.

O dentro, concentrado,

o fuera, exiliado.

Quienes concentraban España (Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, Nicaragua, Grecia, los satélites y Marte) con mala sangre tardaron mucho en acabarse o coagularse. Los exiliados no pudieron volver hasta el (otro) final del fin.

Hoy (¿por qué no?) es el principio del fin del día final. No se detiene el tiempo, sino que empieza a moverse, gracias al fin de la recursividad infinita de lo mismo. Es un momento real.

No es un concepto, o sí. No es filosofía, o sí (¿por qué no?). Es literatura que desea y sueño que sueña descavar las pesadillas, no sin esfuerzo, no sin concepto, no sin amor a lo que es y a lo que será.

He dedicado la vida a la tarea: descavar o destapar, que no genera tierra ni polvo de siglos. Me han dado a cambio la memoria de las otras y los otros, junta, muy junta, con la mía, hasta el punto que ya no sé quién sería sin los muertos. Ya no sé quién seré sin vivos jóvenes alrededor y adentro-mí-a-dentro.

¿Eterno? No sé. Desexcavado feliz cuando me enseño y me aprendo con las niñas y los niños mañaneros, mañaneantes. Les cuesta ser mañana. Aún no se creen lo que son. Y así.

Y así descubrí que el fin del final es un trabajo.

“Innovador, renovador, revolucionario, educador, aprendiz, proceso”, si, todo eso. Pero también la memoria recuperada sin sabor a enterramiento. Viva.

Viva esta tierra viva. Es lo que enseño.

 

Origen de la vida. Wikipedia.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s