En busca de la patria latinoamericana: exilio y regreso a América

  1. Las voces comunes del exilio por Gabriel Jacovkis

    “La llegada del inmigrante provoca un choque importante entre la cultura de origen y la receptora. No necesariamente este choque lleva implícita la violencia o por lo menos no debería llevarla. Las características de la interrelación entre ambas culturas depende de muchos factores dentro de los cuales uno de los más importantes es la actitud de la… sociedad receptora hacia el exiliado. La aceptación o rechazo del inmigrante no es sino la aceptación o rechazo de su cultura. La sociedad receptora está en una posición de fuerza respecto al inmigrante. El respeto por la cultura inmigrante, cuando no es profundo sino formal, es totalmente desequilibrado y con múltiples raseros: no es lo mismo un uruguayo, que un marroquí. Eso salta a l, por Gabriel Jacovkis a vista. Pero la aceptación de las diferencias con el uruguayo y con el marroquí sí que debería ser la misma.

    Pero mal que les pese a muchas estructuras de poder, la cultura receptora, aunque más fuerte, también se modifica, se enriquece con colores, comidas, ropas, libros, costumbres, músicas de otros sitios. La fusión cultural, tan de moda actualmente, no es un invento del siglo XX. Ha existido durante toda la historia de la humanidad y ha sido uno de los puntales de su progreso.”

    http://www.plataforma-argentina.org/spip.php?article59

  2. LA CULTURA DEL EXILIO
    “hay una cultura del exilio que nace de la interacción de las dos culturas, la de origen y la receptora, pero que además tiene características propias. Hay en ella un carácter recurrente de ciertas circunstancias, sucesos y conflictos que son independientes del lugar y época del exilio. En todo caso dependen más de la filosofía con que el exiliado encare su experiencia. Ya a…ntiguamente se describían dos tipos de enfoque del exilio: el de los cínicos y estoicos era totalmente positivo. Diógenes sostenía que a él lo habían condenado al destierro pero él condenó a los desterradores a que siguieran en su lugar. Los estoicos sostenían que todos los hombres eran ciudadanos del mundo con lo cual no podían sufrir el destierro.

    La segunda respuesta, en cambio, denuncia una pérdida, un empobrecimiento, una mutilación de la persona en una parte de sí misma. La persona se desangra. El ejemplo es el poeta Ovidio quien desde su destierro en Tomos (cerca de la desembocadura del Danubio, hoy Rumanía) dice “continuaré residiendo en el último confín del mundo, en una tierra alejada de mi tierra”. Y no parece ser que las condiciones climatológicas del lugar fueran tan tremendas como Ovidio sostenía. Como recuerda Claudio Guillén, Pushkin encontró estos lugares “tranquilamente atractivos; el azul del cielo resplandece allí durante largo tiempo, la crueldad de las tormentas del invierno no impone su ley sino brevemente” Independientemente de cómo sea en realidad el lugar de destierro, lo malo reside en que no es Roma, a donde Ovidio pertenece. No importa cómo sea el lugar sino cómo lo ve el exiliado. Esto me hace acordar a mi abuelo. Era un exiliado de la Rusia zarista. Huyó como tantos otros judíos de los pogroms y llegó a Buenos Aires a principios del siglo XX. No comió nunca una manzana en la Argentina porque decía que en Rusia eran mejores. Por otro lado tomaba mate como un criollo más.

    Estas dos filosofías las hemos visto a través de nuestros años de exilio. Conocí exiliados que cuando pudieron volver no volvieron ni de visita a su país de origen. En el otro extremo están los que durante los años que duró su exilio no colgaron ni un cuadro en su casa. No deshicieron las maletas. Entre ambos hay una amplia gama de actitudes”.

    http://www.plataforma-argentina.org/spip.php?article59

  3. “El hombre, fuera de su patria, es como un árbol en la mar.”
  4. El siglo XX, el de los genocidios y las guerras mundiales, fue también el de los exilios, aunque pocos tuvieron las sombras del de Leonora Carrington. Con su rebeldía, sus amores, sus crisis y su nueva vida en México, otra hija del exilio, Elena Poniatowska ha construido Leonora, último premio Biblioteca Breve, que lanzó ayer Seix Barral. La mayoría de quienes abandonaron su patria jamás se adaptó a su nuevo hogar, quizá porque, como decía María Zambrano, trasterrada 45 años, el exiliado vivía siempre “al borde de la historia”. Tessa, hija de Pere Calders, ha contado cómo su madre le decía: “¿Verdad que un gato que nace en una panadería no es un pan? Pues tú tampoco eres mexicana”. Pero otras muchas, como Carrington y Poniatowska, como Clarice Lispector, Nina Berberova, Hannah Arendt o Clara Campoamor, comprendieron que esa nueva tierra era “su puerta de escape”. Éstas son sus historias, gotas en un mar de dramas anónimos y célebres, completadas con la reseña de Leonora.
  5. “Dijo una vez Julio Cortázar: “Algún día en las historias de la literatura latinoamericana habrá un capitulo que será el de la literatura del exilio”. De hecho, el exilio es tan antiguo en Hispanoamérica como la misma historia del continente desde la Independencia y buena parte de la literatura hispanoamericana ha sido escrita en el exilio. Eduardo Galeano sefiala acertadamente que “las novelas má…s latinoamericanas de estos últimos tiempos fueron escritas fuera de nuestras fronteras”. Y Juan José Saer insiste, por su parte, sobre el hecho de que “toda la literatura argentina del siglo XIX fue escrita por exiliados”. El primero, Ricardo Rojas, había abonado el terreno al escribir, en 1919, el capitulo “Los proscriptos” de su Historia de la literatura argentina. Hoy, el espacio y el momento son otros. No se trata tan s6lo del exilio argentino -imuy concurrido por otra parte!- ni del siglo XIX. En esta época finisecular que es la nuestra se trata -¡sin la pretensi6n de emular a Rojas!- de acercarnos al tema de la literatura del exilio de los decenios 70 y 80 de nuestra vigesima
    centuria. Trágico y cruento periodo en que se dieron las, probablemente, peores dictaduras militares que ensangrentaron la historia de las naciones del Cono Sur -Argentina, Chile,
    Paraguay, Uruguay- sin que los quebrantos de la política hayan dejado totalmente a salvo otras repúblicas como Colombia, Cuba, Nicaragua, Perú, El Salvador o Venezuela, por no tener que enumerar a la casi totalidad de los países hispanoamericanos. Forzoso es constatar, por otra parte, que la revolución castrista, después de derrotar a la dictadura de Battista, ha incurrido en un totalitarismo que ha llevado al exilio a numerosos cubanos y a
    muchos intelectuales de la isla”.

    C. Cymermann, “La literatura hispanoamericana y el exilio”, 1983

  6. Se llaman Cantes de Ida y Vuelta a aquellos estilos o palos del flamenco que surgen a principio de los años 1930 de la influencia de los estilos musicales hispanoamericanos sobre el cante flamenco. Viajes, discos, películas y la aceptación… popular en España por los sonidos y los aromas exóticos a la vez que familiares provinientes de hispanoamérica cimentaron el asentarse de estos estilos en el cuerpo del flamenco. Colombianas, guajiras, vidalitas, milongas, rumbas… son los nombres de estos estilos. Abrazos, besos para todos desde la vieja España. http://www.youtube.com/watch?v=EZ8wGKtGzt0Ver más
  7. En esta película recordada por los críticos, pero olvidada por el público e inhallable en Internet, participaron varios creadores del exilio español en México. Además de Luis Buñuel: Max Aub y Juan Larrea intervinieron en los diálogos; Gustavo Pittaluga y Rodolfo Halffter compusieron la música; Luis Alcoriza escribió el guión, mano a mano con Buñuel.
    Fue tal el impacto durante su estreno, que sus coautores estuvieron en un tris de ser expulsados del país que les había acogido.
  8. León Felipe pertenece al canon intercultural de la literatura en español, a los dos lados del océano, en buena parte gracias a su vivencia poética del exilio. Dentro de ese canon compartido, por esos u otros motivos, se encuentran Pablo Neruda, César Vallejo, Lorca, Miguel Hernández, Antonio Machado, Cernuda, Alberti, Juan Gelman, Mario Benedetti, Rubén Darío, Ernesto Cardenal y José Coronel Urtecho, las poetisas Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Gioconda Belli o Claribel Alegría, Octavio Paz, Borges. Añade a esa nómina los/as que te parezcan.
  9. EDUARDO GALEANO, “EL LIBRO DE LOS ABRAZOS” Era el medio siglo de la muerte de César Vallejo, y hubo celebraciones. En España, Julio Vélez organizó conferencias, seminarios, ediciones y una exposición que ofrecía imágenes del poeta, su tierra, su tiempo y su gente.

    Pero en esos días Julio Vélez conoció a José Manuel Castañón; y entonces todo homanaje le resultó enano.

    José Manuel Castañón había s…ido capitán en la guerra española. Peleando por Franco había perdido una mano y había ganado algunas medallas.

    Una noche, poco después de la guerra, el capitán descubri ó por casualidad, un libro prohibido. Se asomó, leyó un verso, leyó dos versos y ya no pudo desprenderse. El capitán Castañón, héroe del ejército vencedor, pasó toda la noche en vela, atrapado, leyendo y releyendo a César Vallejo, poeta de los vencidos. Y al amanecer de esa noche, renunció al ejército y se negó a cobrar ni una peseta más del gobierno de Franco.

  10. Atahualpa Yupanqui – Tu Que Puedes, Vuelvete [La Magia De Atahualpa CD 1]
  11. “Tu que puedes, vuélvete / Me dijo el río llorando / Los cerros que tanto quieres /…/ allá te están esperando”
    Atahualpa Yupanqui 
  12. 1. Imágenes de una dictadura
    2. La Muerte de Pinochet
    3. El Mocito
    4. Nostalgia de la luz
    5. Sibila
  13. En Tangos, el exilio de Gardel, Fernando Solanas, en efecto, no se contenta con tratar el tema del exilio. Se propone también brindar al espectador su propia representación de la dictadura argentina y en particular de sus aspectos más represivos y violentos. Tenemos en la película momentos de filmación que podemos calificar de “naturalistas” como es el caso con el episodio de “Marta y Martita” que evoca el problema de los “desaparecidos”. Esta secuencia se abre con la llegada de Arlette y Céline, miembros de uno de los numerosos Comités de Solidaridad que brindan su ayuda a los exiliados. Mientras su coche entra en el campo, oímos la voz over de María, la narradora, que con tono neutro informa al espectador sobre estas organizaciones. La forma escogida por el cineasta es la del reportaje. Los leves desplazamientos y reajustes de la cámara pretenden dar la impresión de que asistimos a un rodaje “en directo”, casi improvisado. El ojo de la cámara intenta captar una imagen instantánea de la realidad sin preocuparse por encuadres sofisticados o ángulos rebuscados. Aparentemente, este fragmento de película podría caber dentro de un reportaje televisivo, un telediario por ejemplo.

    Pero esta escena es bastante corta y rápidamente asistimos a un paulatino proceso de ficcionalización con el paso de la voz over de María a la voz off (o diegética) (4) de Alcira, la abuela exiliada, que lee una carta a su nieta desaparecida en la Argentina de la dictadura. Mediante un largo travelling lateral de derecha a izquierda, el espectador va penetrando dentro del local en que tiene lugar la reunión. Antes de descubrir a Alcira, es decir antes de poder relacionar la voz que se oye con el personaje que está hablando, la cámara se entretiene, a través de un plano medio, en las caras de los oyentes para captar su reacciones y emociones. Este largo travelling de unos cuarenta segundos que acompaña la voz acongojada y trémula de la lectora, permite que el espectador, al ser testigo de la escena, se sienta concernido y quizá también afectado por la emoción que embarga al público. El movimiento del aparato va creando progresivamente una tensión dramática que alcanza su punto álgido en el momento en que aparece por fin en el campo el rostro desencajado de Alcira. Es de notar que la cámara se detiene tan sólo dieciséis segundos en el rostro del personaje antes de desviarse púdicamente en el momento preciso en que Alcira, incapaz de contener su emoción, rompe a llorar. En vez de colocar al espectador en una posición de voyeur con el riesgo de desazonarlo, Solanas prefiere valerse de un efecto indirecto mostrando el malestar, el nerviosismo y la emoción que se pintan en el rostro de los oyentes hasta que una intervención práctica de Pierre (5) alivie por fin la tensión. A continuación, el protagonismo lo tendrán Arlette y Céline quienes, eficaces y optimistas, intentarán brindar soluciones materiales al drama vivido por Alcira. La secuencia termina efectivamente con un plano del avión que las lleva a las dos junto con Alcira a la Argentina. Esta imagen final del cielo o del horizonte despejado, si deja el final abierto, también sugiere la posibilidad de un desenlace feliz”.

    http://www.lehman.cuny.edu/ciberletras/v13/francois.htm

  14. Voz de Mercedes Sosa

    Música de Astor Piazzolla
  15. Poema de María Elena Walsh

    Porque me duele si me quedo 
    pero me muero si me voy, 
    por todo y a pesar de todo, mi amor, 
    yo quiero vivir en vos. 

    Por tu decencia de vidala 
    y por tu escándalo de sol, 
    por tu verano con jazmines, mi amor, 
    yo quiero vivir en vos. 

    Porque el idioma de infancia 
    es un secreto entre los dos, 
    porque le diste reparo 
    al desarraigo de mi corazón. 

    Por tus antiguas rebeldías 
    y por la edad de tu dolor, 
    por tu esperanza interminable, mi amor, 
    yo quiero vivir en vos. 

    Para sembrarte de guitarra, 
    para cuidarte en cada flor 
    y odiar a los que te castigan, mi amor, 
    yo quiero vivir en vos.

  16. Durante la última dictadura cívico-militar argentina autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional” (1976-83), Alicia, una profesora de Historia y su marido Roberto, un empresario que hace negocios con los militaresadoptan una niña a la que llaman Gaby. Años después, al regresar la democracia en 1983, regresa también una amiga exiliada de Alicia, Ana. Este hecho, sumado al descubrimiento que realiza Alicia sobre los turbios negocios de Roberto, y la aparición de una Abuela de Plaza de Mayo que busca a su nieta dan un vuelco por completo a la vida de la pareja. Alicia comienza a tomar conciencia política y pronto sospecha que su niña es en realidad hija de desaparecidos. Decidida a entender mejor lo ocurrido en su país durante la dictadura y a buscar la verdad sobre el origen de Gaby, Alicia deberá primero enfrentarse a Roberto.
  17. El recuerdo es la película en sí, una de las primeras imágenes que vemos es la de Ernesto hablando y conociendo a un geólogo español, Hans, que viene a buscar petróleo. El problema es que los jefes sabían perfectamente que no les dejarían buscar el petróleo, ya que el Gobierno iba a construir una presa en ese lugar, lo que buscan es hacerse de oro a costa de otros. Hans conoció a esta familia, con la cual pasa bastante rato, además de que Hans da algunas clases de geología en el colegio de Mario.
  18. Roma Di Toro (Susú Pecoraro) es la madre de Joaquín Goñez (protagonizado de joven por Juan Diego Botto y de adulto por José Sacristán), quien es un escritor argentino viviendo en España. Éste contrata a un joven escritor y corrector literario llamado Manuel Cueto, también interpretado por Botto (como posible metáfora de que todo sucede en la mente de Joaquín Goñez y como recurso de identificación entre ambos), para que lo ayude a escribir su autobiografía. Al describir sus experiencias el escritor establece un vínculo emocional con su propio pasado y su memoria, recordando su juventud vivida en la Argentina en los años ’60 y ’70, el clima político durante la misma, su gran amor, Reneé, y sobre todo, la relación con quien le daría un curso a su vida: su madre, Roma.
  19. Canción sin verano
    Letra: Julio Cortazar
    Música: Tata Cedrón

    Ya no hay verano
    en mi tierra de ayer,
    solo distancia 
    de lo que se fue. 

    Muertas las manos 
    callada la voz 
    de los amigos 
    que el odio destruyo.

    Lejos, tan lejos mi claro país,
    sol de ceniza, luna tan gris.

    ¿Dónde estará la verdad
    de la luz,
    donde el verano
    con su cielo azul?

    Ya no hay sonrisas,
    caricias de amor,
    es tan de noche
    para mi corazón.

    Lejos, tan lejos mi claro país,
    sin un verano, sin un jazmín.

    Yo se que un día
    el trigal se alzará
    sobre la pampa
    de la libertad.

    Yo se que entonces
    iremos al sur 
    y esta guitarra
    se llenará de luz.

    Lejos, tan lejos, mi claro país.
    Cerca, tan cerca siempre de mi

  20. La reedición de Bajo la lluvia ajena enfrenta a Gelman con ese puñado de textos. “Me he alejado de eso, han transcurrido treinta años y los sentimientos se modifican y se entrelazan con nuevas visiones y circunstancias de la vida. Lo leo como si fuera de otro. Me reconozco en ellos, sin duda, pero tomé distancia”, aclara. “Porque no se puede vivir en el pasado, eso trae mala suerte.” A pesar de la distancia, siempre sana y necesaria, los pormenores de su exilio, la memoria y la sensación de derrota lo visitan de vez en cuando, aunque sean experiencias archivadas en su pasado. Pero algunas “máximas” resuenan como si fueran ecos de los tiempos inmemoriales de la humanidad: “Quien contempla el exilio es absorbido por él”, “Lo que me duele es la derrota” o “Los exiliados son inquilinos de la soledad”. A diferencia de otros “inquilinos” que han abandonado el barco de los ideales por los que supieron luchar, el poeta nunca fue carne de cañón del arrepentimiento.
  21. “El miedo y el coraje son gajes del oficio/ pero si se descuidan los derrota el olvido / El miedo se detiene a un palmo del abismo / y el coraje no sabe qué hacer con el peligro / El miedo no se atreve a atravesar el río / y el coraje rechaza el mar del infinito”,
  22. Mario Benedetti y las bifurcaciones del #exilio en la literatura hispanoamericana
    Virginia Gil Amate
    vía @AidaBSánchez

    “Las 7 plagas del exilio: pesimismo, derrotismo, frustración,indiferencia, escepticismo, desánimo/inadaptación”. 

  23. Proyecto sobre Mario Benedetti: “El desexilio”
  24. Zakutia yoo ña ze’e vali (Bautizo de la niña jornalera) Qué tu corazón no se encoja, gacelita,
    bajo el rumor de las espaldas agachadas
    y el olor de los pesticidas muertos.
    Tu sed ya tiene nombre,
    cuerpo y sangre que la sacien
    … el día de la compañía amante,
    el día de la nueva vida
    que sola tú podrías dar.
    Niña jornalera,
    niña aplastada y rodeada
    de noche por todas partes,
    excepto los ruegos de tus padres
    que te ofrecen, hoy,
    a la inmensidad.
    Recíbela toda y unas candelas
    en prenda de la Gran Madre
    para que la muerte no pueda
    arrancar ni un pétalo, ni tu soplo,
    con el nombre
    que te dan.
    Estos difuntos vivos, que han resucitado
    para el día de la fiesta,
    el mismo en que has pasado
    por las aguas,
    te conocen y te llaman.
    Testigos son
    de tu libertad
    para cruzar la frontera sin mojarte,
    sin que nadie pueda ahogarte
    bajo sus plantas de piedra.
    Ahora y para siempre,
    forever and ever,
    te desean todo bien.Ver más
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